Ayer fué la primera nevada del año, una tormenta que primero dejó un centimetro de nieve en los coches y que luego descargó una buena cantidad de lluvia. Ha debido nevar más esta noche, proque aún se ve blanco en los tejados.

Quedan por delante unos seis meses de frío y oscuridad, y debo buscar cosas que hacer que impliquen estar en un sitio calentito. El pub es la primera opción, pero hay que manejarlo con cuidado que si te clavas dos pintas de cerveza todos los días acabas hecho un cristo. La segunda y más obvia opción es comprarme una consola, pero después de pasarme nueve horas diarias delante de una pantalla llegar a casa y ponerme delante de otra es difícil. Nadie dijo que el invierno fuera a ser fácil, anyway.

Sólo rezo para que en esta casa no haya problemas de calefacción y de frío, y aún así me he comprado ropa interior térmica, de la que se llevan los excursionistas de alta montaña (aunque yo me la he comprado para la moto), y tengo ya dos nórdicos encima de la cama. ¡Sobreviviré!

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Camarada Presidente

octubre 13, 2008

Ahora soy funcionario en un 63%. El gobierno británico ha acordado hoy invertir unos 37 billones de libras en tres bancos, en el que más RBS, con 20 billones de libras. Eso es casi el doble de lo que vale el banco después de desplomarse en bolsa otra vez. De hecho los empleados pueden estar bastante agradecidos que el gobierno solo ha decidido invertir el dinero y ha rechazado implicarse en el control de la empresa.

Hemos estado esta tarde en una conferencia telefónica en la que probablemente han estado todos los empleados. Nos han explicado en lo que consiste el trato con el gobierno, qué es lo que sacamos nosotros (un montón de pasta), y que es lo que pide el gobierno (que volvamos a dar crédito, que nos cortemos un poco con los riesgos, no dar ni dividendos ni bonus, y despedir a la directiva). Ya lo he dicho en el párrafo anterior, pero no importa, han sido muy generosos. Probablemente también sea porque si entran a sangre y fuego a rehacer el banco a su antojo los mercados se acojonan otra vez.

Ya más particularmente, parece ser que los culpables del descalabro de la empresa somos la rama de inversión. Se han hecho algunos comentarios acerca de posibles despidos y parece bastante claro que a un buen porcentaje de los usuarios a los que les damos servicio en mi equipo los van a echar a la calle. Tiene bastante sentido, puesto que los que necesitan más potencia de cálculo es porque sus productios financieros son más complicados, y por tanto son los que más probabilidades tenían de cagarla si el mercado se salía de madre.

Como resultado de todo ésto, me da la impresión de que la gente está empezando a perder la cordura. Demasiadas cosas han cambiado en las últimas semanas y la histeria flota en el ambiente. Nadie sabe con seguridad que va a pasar con su trabajo, ni si lo lincharán en el pub como esto se ponga más feo todavia. Durante la conferencia en la que nos explicaban en lo que estabamos metidos, el que lo explicaba se partía de la risa al contar nuestras desgracias (y nosotros con él), como si ya nada importara demasiado. Espero que fuera el alivio de haber tocado fondo.

Agáchense y cúbranse

octubre 7, 2008

Igual se me van a atragantar un poco las palomitas. La semana pasada escribí tan contento de la que se est’a montando, tratando de explicar un poco el sarao en el que estamos todos metidos. El caso es que durante esta semana me han arrastrado a mí también, recemos para que al final me ría de todo esto.

Hoy el banco ha caido un 40% en la bolsa. Por si alguien no se da cuenta, las compañias que caen tanto es porque nadie da un duro por ellas. Este 40% se suma al 15% que ya cayó el martes pasado y, en general, el banco ha perdido el 80% de su valor durante este último año. Si hace un año todo el banco, con sus 100.000 empleados, valía 75 billones de libras, hoy vale 16. Ésto, además de ser un palo para la gente que tiene acciones, nos pone a tiro de ser comprados. No olvidemos que RBS pagó el año pasado 42 billones para comprar gran parte de ABN.

La gente en el banco de todas maneras no se ve preocupada. Hemos recibido ya dos correos de la dirección explicando dónde estamos y que no toca preocuparse, que lo que opinen en los mercados de la fortaleza del banco nos la trae al pairo. Tenemos pasta en metálico para seguir rulando sin problemas, ya pagamos lo que tocaba para deshacernos de las subprime y el negocio está lo bastante diversificado como para que el colapso de un par de departamentos no nos importe. O eso dicen.

A la que veo un poco más tocada es a mi consultora. En Dexia tenemos unos cuarenta consultores, a lo mejor un cuarto de la plantilla. Dexia se ha salvado y los consultores siguen trabajando allí, pero el hecho de que los gobiernos francés, belga y luxemburgués le tuvieran que prestar una burrada de billones la semana pasada no tranquiliza a nadie.

Pero el golpe más duro ha sido hoy, cuando han nacionalizado Landsbanki, el segundo banco finlandes, que también era nuestro segundo mayor cliente. Yo no lo he visto, pero mi compañero de piso me ha comentado que durante todo el día ha estado pasando gente por las oficinas que eran obviamente consultores que ya no tienen trabajo. Al ser contractors en su mayoría, no tienen ningún tipo de garantía social y supongo que los han echado a todos (para eso cobraban sus 400 libras diarias, cada cosa tiene sus riesgos).

A mí me han llamado para asegurarme que tengo curro hasta enero, que no me preocupe. También me han dicho que tienen varias cosas aseguradas para cuando lo de RBS se acabe. Supongo que estoy en mejor posición que toda esta gente que ha pasado hoy por la oficina, puesto que ellos son economistas, no ingenieros. A nosotros nos pueden colocar en todo tipo de empresas, no sólo bancos.

De cualquier manera, ya no me queda más remedio, ésta es época de “agáchanse y cúbranse”, como decían en South Park. Hay que ahorrar lo más que pueda de los sueldos que me quedan porque a saber cuándo se me puede acabar la fiesta.