Desmontando Aspirantes

mayo 10, 2008

Mis amigos en Cuenca, que me conocen y quieren bien, me han comentado en numerosas ocasiones que soy una bestia sin sentimientos y que apenas califico como ser humano. Sin ánimo de llegar a convertirme en el protagonista de American Psycho estoy muy contento de haber descubierto que estas peculiaridades mías pueden llegar a ser bastante apreciadas en el mundo empresarial.

Hace unas dos semanas me designaron para hacer la parte técnica de la entrevista a un candidato para un trabajo en un departamento financiero de la empresa. El sujeto en cuestión era bastante flojo, con una lamentable falta de confianza y autoestima. Siendo yo entrevistador novato lo destrocé sin querer.

Sin embargo la tipa de relaciones humanas que estaba conmigo se quedó gratamente sorprendida de la eficiencia con la que extraje toda la información que me interesaba, y a los pocos días me trajeron otro aspirante. A éste lo traté con más cuidado, pero siendo otro gañan sin la suficiente valía para la empresa, es probable que no guarde un buen recuerdo del trago.

A partir de ese momento yo bromeaba en el trabajo, diciendo que yo no era malvado, que es que ellos no eran lo bastante buenos, al tiempo que descubría que algunas de las cosas que les había preguntado eran realmente cabronadas, como pedirles que escribieran un programa en papel, con toda la presión de una entrevista y sin nada de la documentación que siempre se tiene disponible cuando se programa.

Glass Sky

Yo realmente disfruto con estos experimentos psicológicos de media hora, aprendiendo cómo puedo aumentar la confianza de mis entrevistados para conseguir que me hablen de lo que a los dos nos importa. Ésto es porque el principal problema de todos los entrevistados es que son tímidos, están nerviosos y no saben venderse. Tengo que reconocer que si lo están haciendo muy bien me gusta preguntarles cosas que sé que no podrán responder para ver si se recuperan, eso es probablemente malvado.

Después de las tres primeras entrevistas, me asignaron otros tres candidatos más, uno cada día, y se corrió en la empresa que yo destrozaba candidatos y extraía de sus restos el conocimiento de si serían lo bastante buenos como para contratarlos. A esos tres me añadieron más tarde otro par más.

El viernes el principal accionista de la empresa vino a comentarme unas cosas relacionadas con otro proyecto, y así de pasada, dijo algo de que se había enterado de lo que yo hacía en las entrevistas, no entendí exactamente sus palabras. Mis compañeros me aclararon más tarde que lo que dijo fue que había oído que yo era realmente malvado, y que sus palabras parecían tener un cierto tono de envidia.

Pero en el fondo a mí me encantaría ser buena persona, con sentimientos y esas cosas.

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2 comentarios to “Desmontando Aspirantes”

  1. Ger said

    jaja que atorrante!… bueno, me alegraste la mañana.. por lo menos hasta que empiece a trabajar.
    Bueno ya se que si alguna vez voy a una entrevista en la que estés vos de entrevistador me levanto y sigo buscando trabajo en lo mio (pica-piedras supongo)

  2. Generalise said

    Somehow i missed the point. Probably lost in translation :) Anyway … nice blog to visit.

    cheers, Generalise!!!

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