Ace Cafe

Julio 6, 2008

El domingo pasado fui a un sitio donde no importa lo macarra que seas, siempre habrá alguien mucho más macarra que tú. El Ace Cafe.

Este café fue desde los años cuarenta un sitio de reunión de moteros y rockeros. Cerró cuando los malditos hippies dominaron la tierra y volvió a abrir a principios de los noventa. Ahora mismo es uno de los antros más famosos de Europa en su género, y es fácil entender por qué.

Antes de que Rubén dejase la capital para volverse al campo, cosa que habrá hecho esta semana, aprovechamos para visitarlo. Ese día había concentración de motos británicas antiguas, Triumph, Norton y Triton. Como era yo el que iba delante llegué y aparqué entre todas aquellas reliquias. En cuanto Rubén se bajó de la moto me vino con cara un poco preocupada.

Ace Cafe

Ace Cafe

- ¿Qué coño haces aparcando entre las clásicas? ¡Las deportivas se aparcan al otro lado de la calle! ¡Que yo llevo una jodida Yamaha R6!

Curiosa manera de descubrir las pequeñas diferencias entre los moteros clásicos y los deportivos. En efecto habiamos aparcado entre todas las motos antiguas, donde estaban los moteros realmente macarras.  Los moteros que llevaban deportivas japonesas estaban al otro lado de la carretera viendo el espectáculo desde un parquecito.

Ninguna importancia, mi moto es una reedición de un modelo clásico, que de hecho atrajo bastantes fotos. La suya llevaba matrícula española y Rubén tiene bastantes tablas para soltárselas frescas a moteros con mostacho si es necesario.

El café por dentro estaba lleno de rockeros con pintas increíbles. La música era de los cincuenta y sonaba a toda leche para que los clientes pudieran oírla por encima del ruido del aparcamiento, medio sordos después de muchos años de montar al trueno. Aproveché para almorzar a la inglesa sintiéndome supermacho, hasta que miraba a cualquier otro cliente y me daba cuenta de que yo no soy más que un mierdecilla.

Nos quedamos allí un ratillo, disfrutando del ambiente y viendo unas máquinas maravillosas. Me traje de vuelta una taza para macarrizar un poco más mis desayunos y el convencimiento de que esta ciudad guarda muchísimas historias que se han de ir descubriendo poco a poco.

2 comentarios para “Ace Cafe”

  1. Thijs escribió

    Llevaba un tiempo sin ver tu blog. Vaya máquina más chula que te has comprado! Imagino que, a pesar de todas la cámeras, semáforos y otros obstáculos irás con una sonrisa que apenas te cabe en el casco. :-)
    La Yamaha sigue sirviendo muy bien para salidas los fines de semana. El finde pasado a Teruel, anteriormente a Calpe (2 veces) y a Castellón. La cambié las horquillas delanteras, pero motóricamente no me ha pedido nada de mantenimiento todavía.
    Mucha suerte en el curro y que mejore el tiempo allí para aprovechar más de la italiana roja!

  2. albertocuesta escribió

    Hola Thijs. Sobre la moto, apenas la cojo dentro de Londres, no se disfruta. Pero los fines de semana es otra cosa, le he montado un GPS que me avisa de los radares y me permite explorar carreteras secundarias guapísimas.

    Este fin de semana pasada me fuí hacia el Oeste, a Stonehenge, Bristol y un poquito de Gales. No te imaginas lo que lo lo disfruté. Todas las penurias que paso merecen la pena.

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